martes, 17 de enero de 2012

La Música Clásica Nos Hace Más Inteligentes



-¿Porque le damos tanta importancia a la música? Es difícil de entender a primera instancia, que es la música, pero podríamos empezar con ésta definición:

Del latín. musicus, y este del griego. mousikÕj. adj. Perteneciente o relativo a la música. Instrumento

Del latín. musica.
1. f. Melodía y armonía, y las dos combinadas.
2. [f.]Sucesión de sonidos modulados para recrear el oído.
3. [f.]Concierto de instrumentos o voces, o de ambas cosas a la vez.
4. [f.]Arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de unos y otros a la vez, de suerte que produzcan deleite, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre, ya tristemente .


Otra definición más hacia la música como fenómeno físico sería:

“Una secuencia de sonidos que viajan en el aire en forma de golpeteo que retumba en nuestros oídos produciéndonos una serie de diferentes reacciones a nivel cerebral y espiritual” .

     Aunque las anteriores son correctas, no se acercan ni remotamente a una buena definición de música, y es que ésta, es mucho más que el simple hecho físico de la fuerza cinética causando cambios químicos en nuestro organismo. Opino de forma muy personal que la definición más certera de lo que es la música en sí, tiene que tener un buen porcentaje de subjetividad y solo unas cuantas pizcas de lógica y ciencias físicas.
     Soy de la feliz opinión que para encarar el problema con el que iniciamos estas líneas tendremos que irnos a lo que nos produce la música, y no a lo que produce el sonido.
     Antes que nada la música nos produce estados de ánimo, recuerdos ligados a ciertos compases que evocan momentos significativos de nuestra existencia o mejor aún, una sublime sensación de éxtasis.
     Mientras más compleja sea la partitura, más obrará sobre nosotros, es por eso que la mal denominada “Música Clásica ” transforma nuestro cerebro creando nuevas conexiones sinápticas y todos sabemos que a mayor cantidad de conexiones sinápticas mayor es el índice de inteligencia y todo como resultado de escuchar una partitura compleja con una exposición de nuestros oídos a un amplísimo rango de sonidos, todos acompasados y ensortijados . Pero ¿por qué solo la “música clásica” produce ese efecto de “Gimnasia Cerebral” y no una buena Cumbia o quizá un enfurecido Rock & Roll? La respuesta se haya en el sonido mismo, éste no es complejo, la partitura es normalmente cuadrada y repetitiva, básicamente podremos afirmar que es una música hecha para llegar a nuestro cuerpo, nos dan ganas de bailar de inmediato, pero no hace ningún efecto en nuestro cerebro, bueno... esto no es del todo cierto, pues en muchas de las veces, aunamos nuestro deseo de bailar con el de la excitación y como resultado subimos más el volumen hasta el punto de matar unas miles de neuronas  quedándonos un poco más tontos que antes.

         La música clásica se divide en una buena cantidad de géneros, normalmente cada uno de ellos tiene que ver con una cronología específica, y es tan variada en sus ritmos, compases e instrumentos que el solo hecho de integrar a toda la música compleja bajo un “Mega genero” con el nombre de “Clásica”  es como tratar de integrar todos los tipos de alimentos con un solo nombre.
¿Pero porque si la música clásica otorga tantos beneficios y es tan variada es tan mal recibida por el grueso de la población? La respuesta aunque sencilla tiene muchas aristas, en primer lugar, hay que tener en cuenta el factor cultural, la mayoría de la gente solo tiene una preparación básica y con esto me refiero a la educación superior, pues los pocos que llegan a ella son parcialmente expuestos al conocimiento, sin que éste sea holístico y solo se ocupe de alimentar el lado práctico y científico de los individuos, dejando a un lado la parte sensitiva , cosa que por cierto no se hacía en tiempos pretéritos. Esto último resulta desastroso al momento en que cualquier persona con las carencias culturales antes mencionadas es expuesta a la música culta ó trascendental, (como yo prefiero definirla) pues lo primero que siente es una reacción de autoprotección, el cerebro se protege ante la complejidad de los sonidos y el despliegue de procesamiento que tiene que realizar para poder entrar en una homeostasis neuronal ante tan alto índice de estímulos a que es sometido y por tanto la reacción más común es el adormecimiento, así el cerebro simplemente se desconecta y se desentiende de esa complejidad de estímulos que literalmente le agraden.

        
Es por eso que para poder disfrutar de una buena pieza de Bach se necesita de un aprendizaje en donde se le entrena al cerebro, primero a no dormirse y segundo a escuchar y disgregar en lo individual, cada uno de los sonidos existentes en una pieza musical compleja, una vez logrado esto, con bastante resistencia cerebral y tiempo de por medio, se puede entrar en un éxtasis que normalmente no se da de otra forma, pues el cerebro aprende y se acostumbra, crea un sin fin de conexiones dendríticas nuevas con las que se da mayor complejidad así mismo y como recompensa, se liberan en el torrente sanguíneo una buena cantidad de endorfinas . Dicho en palabras mas sencillas, el cerebro libera unas sustancias que producen placer y relajación, pudiendo en mucho de los casos “ver la música” y transportarse a lugares cronológicamente lejanos, en fin, es una de las formas mas puras de placer, siendo por eso que a la música se le conoce como “la forma más pura de arte” , pues solo entran en juego uno solo de nuestros sentidos (el oído)  (aunque esto ultimo es rebatible, pues estudios contemporáneos han demostrado que también escuchamos por la piel y algunos otros órganos internos ) y a partir de allí podemos disfrutar de las sensaciones que ésta produce tanto física como espiritualmente.
         Es por todo lo anterior que les invito a escuchar música trascendental o culta, hay de todos los ritmos, gustos y personalidades, con esto no quiero decir que dejen de oír toda la demás música, pues como dejé claro en líneas anteriores del presente texto,  hay música para todas las ocasiones, pero si lo que queremos es disfrutar y en el proceso hacernos más inteligentes, pues la respuesta es sencilla: “La Música Clásica”
ORÍGENES




-El Arte es una manifestación vital

-La VIDA es actividad

-ACTIVIDAD es aquello en que experimenta un esfuerzo. Es el aspirar o querer en movimiento.

-El sentimiento de placer es siempre un sentimiento de libre autoactividad.


-En esta actividad hay un principio de creación peculiar a la mente humana, en la que puede incluirse el ARTE como impulso hacia el placer que engendra el juego creador.
     La Actividad que llamamos Arte es un proceso técnico mediante el cual descubrimos o representamos formas y/o sonidos.
     Teniendo el Arte su origen en el placer que engendra el juego, sus creaciones tendrán sentido, pero no propósitos ajenos al goce estético.
     Así la pureza, (ausencia de propósitos interesados en satisfacciones materiales), es común en el juego y en el arte. Cuando el juego tiende a un propósito ajeno al solo placer que causa el juego por sí mismo, adquiere otro nombre. Como por ejemplo: Deporte.
     El arte es por lo tanto inmanente, o sea que queda reducido a su propia facultad expresiva. Es un fin en sí mismo. Ejemplo: La marcha es un medio. Su actividad es motivada por la necesidad de llegar a un determinado sitio.
     La danza es un fin, su actividad es motivada por el placer que engendra el ritmo de la acción misma.

•    La primera es un medio para llegar a alguna parte.
•    La segunda es un fin, se basta a sí misma.

     Desde estas deducciones se desprende que la creatividad artística probablemente obedezca a un impulso vital cuya justificación o explicación se encuentre en la necesidad de perfeccionar la sensibilidad humana por medio de la actividad creadora, expresada en esa finalidad que llamamos arte.
     El niño desarrolla su materia humana por medio de la instintiva activación de sus miembros, a tal grado que es frecuentemente necesario envolver sus miembros superiores para evitar que esa actividad torpemente realizada, pueda lesionar a su propio rostro.
     En igual forma, la zona intima de la sensibilidad busca su desarrollo y perfeccionamiento por medio de la actividad que ofrece la práctica o creatividad artística.
     De ahí que cuando el niño descubre el color o simplemente encuentra un pedazo de carbón, siente el impulso irrefrenable de activar su sensibilidad por medio de la creación grafica, dibujando o pintando indiscriminadamente tanto sobre un papel como encima de la superficie de una pared o de un mueble.
     Por estas razones muchos pedagogos, filósofos o estéticas contemporáneos como Herebert Read, insisten tanto en la necesidad de ofrecer en los sistemas educativos e informativos, la oportunidad de desarrollar en el hombre todas sus potencialidades mentales, en forma paralela y armónica, tanto las comprendidas en la zona de la razón, por medio de las disciplinas del conocimiento científico, como las ubicadas en la zona de la emoción, por medio de la cultura y de la creación artísticas.

ESTÉTICA



     La organización del verbo originó la filosofía. De la reflexión sobre la religión partió la Metafísica, y cuando la obra de arte se convirtió en motivo de análisis intelectual, nació la Estética.
     La palabra Estética, en la acepción  que hoy se le da, fue empleada por el filosofo alemán Baungarten en el año 1758.
     Generalmente se asegura que la Estética, es la ciencia de lo bello. De aceptar esta afirmación habría que aclarar que en todo caso es una ciencia que no se parece a ninguna otra, pues todas las ciencias tienen una finalidad práctica: dominar la realidad exterior para poder proporcionar al hombre verdades comprobables y útiles a su físico. En cambio la estética no tiene finalidad circunscrita a sus propios límites, como el juego.
     Sintetizando se podría afirmar que la estética es el acto racional que estudia la creación irracional de la mente humana o sea: el arte.
“De todos los actos humanos el que más se aproxima al acto divino es el de la creación artística”.  La Naturaleza o la Deidad son los creadores por excelencia y el hombre, empleando el lenguaje de Lavelle, participa por medio de la obra en el misterio más profundo de la creación. 




Mtro. Raúl Gamboa Cantón

BELLEZA



-Creo que el hombre adquiere conciencia de sí mismo, distingue claramente el carácter subjetivo de la belleza, la cultura caldea como la egipcia, la asiria, así como la africana, la precolombina etcétera. Nos han dejado claras muestras de este concepto sobe la naturaleza de lo bello, pero es en la cultura Helénica en donde encontramos ya la constancia escrita de la aseveración mencionada.
     El filósofo sofista Protágoras, asegura en sus escritos que:
“EL HOMBRE ES LA MEDIDA DE TODAS LAS COSAS”.
     Pero es Plotino quien clarifica el pensamiento de su época, sobre este tema, al asentar este sorprendente pensamiento:
“EN LA BELLEZA CONTEMPLAMOS EL REFLEJO DE NUESTRO ESPÍRITU”
     Sin embargo y a pesar de que desde esa lejana antigüedad, ya había quedado esclarecida la verdadera naturaleza del fenómeno denominado bello, hubo posteriormente grandes periodos de la historia humana en que la confusión estética fue tal, que se aseguró que lo bello residía en las cosas. Por lo tanto los objetos y sujetos eran bellos en sí y puesto que la belleza residía en los objetos, en los sujetos y en las cosas, el buen arte era aquel que hacía una minuciosa imitación de las cosas clasificadas como bellas.
     Un hombre una mujer, un tibor o un paisaje, eran según un patrón establecido, bellos o feos. Las mismas acciones eran objeto de estas distinciones, pero por lo que se describía  agrandes personajes representado acciones sublimes.  
     La gran pintura solamente representaba temas religiosos, políticos o históricos. En ese largo período de nuestro pasado, se insistió mucho en la importancia capital del tema en la obra de arte. Hoy nuevamente, algunas dictaduras sostienen igual postura y pretenden otorgarle al tema o anécdota un valor estético del que siempre han carecido.
     Pero si durante todo este tiempo mencionado, se asentó que la belleza residía en las cosas, ya desde finales del siglo XVIII se operó una revalorización del concepto bello, teniendo en la actualidad una connotación muy similar a la que sobre el tenían los griegos: O sea que el concepto bello, es de esencia subjetiva, es parte del mismo ser y se desarrolla en el estado contemplativo.
     Así es que si nos preguntamos que es una cosa bella, la mejor respuesta podría ser: Una cosa sensible que nos emociona por la significación que le otorgamos.
     Por lo tanto, la belleza no posee un valor intrínseco y solo adquiere sentido cuando se relaciona con la sensibilidad. Lo que llevaría a la conclusión de que no son las que propiamente deben llamarse bellas, sino solo las emociones que provocan en la psique.
     Consecuentemente no hay nada bello en sí y lo que puede ser motivo de profunda emoción estética para unos, quizás no lo sea para otros. De acuerdo a esta postra: belleza es una cualidad que atribuimos al objeto. Las cosas no significan nada en sí, somos nosotros quienes les atribuimos un significado o sentido.
     En las Escuelas Psico- Fisiológicas de la Einfuhulung o Endopatía (Imitación simpatía Interna) el alemán Teodoro Lipps, sienta las bases del (Animismo inconsciente) refutando la opinión tradicionalista que considera al contemplador como un elemento pasivo ante el objeto, afirmando este gran filósofo que la belleza es algo positivo ante el objeto, afirmando este gran filósofo que la belleza es algo propio y exclusivo del contemplador. Es decir; que los objetos no tienen en sí mismos la cualidad BELLO, es el contemplador quien la posee. Cuando se siente un objeto como bello es porque el contemplador proyecta su yo sobre el objeto y el goce recibido vienen siendo un Eco de sí mismo.
     Por todo lo anterior se deduce que el hombre, de acuerdo con sus experiencias estéticas, de acuerdo con su información, con lo afinado de sus percepciones sensoriales, de su imaginación, de su sensibilidad estética o sea de acuerdo con la riqueza de su mundo subjetivo, le da o le niega a las cosas, objetos o fenómenos, la calidad de lo bello. Concluyendo que lo bello no se encuentra en el objeto sino el sujeto. Es el contemplador quien introduce en lo contemplado, su yo espiritual y goza en cierta forma en su propia contemplación, en un auto goce subjetivo.
     Para terminar se hace oportuno recordar ese luminoso pensamiento de Benedetto Croce sobre lo bello:
“EL HOMBRE SIENTE LA BELLEZA COMO EL NARCISO MÍTICO AL ASOMAR SU ROSTRO A LA FUENTE”.




Mtro. Raúl Gamboa Cantón

ARTE




-El ARTE es parte integrante de la naturaleza humana, es inherente a su sensibilidad, permanece vivo y expresándose a través de toda la historia así como también en todos los sitios y latitudes en que se encuentra la especie humana.
     En cuanto a su función psíquica, es presumible que su misión sea la de activar y perfeccionar la sensibilidad estética, tanto para activarla y perfeccionarla para la percepción como para encausarla hacia la creatividad.
     El Arte por lo tanto es una expresión universal; todos los pueblos a través de todos los tiempos han desarrollado la creación y captación de formas artísticas, a diferencia de la ciencia y tecnología que se han desarrollado en algunos pueblos y en otros no.
Vemos por lo tanto que el ARTE existe desde que el hombre existe porque está en su naturaleza humana la NECESIDAD DE SENTIRLO Y DE CREARLO.
     Desde hace ya muchos millones de años aún antes de que la razón encontrara en el verbo su vehículo comunicante, el hombre nos deja ya constancias inequívocas de su naturaleza estética.
     Por eso hoy, a pesar de tantos milenios transcurridos, podemos sentir con tanta claridad ese lenguaje suyo expresado a través de sus esgrafiados en las paredes de las grutas del periodo Paleozoico o en las incisiones geométricas con que decoraba sus primeros instrumentos de trabajo.
     Después Ur. Egipto, Persia, Creta, Grecia, China, Roma, las Culturas Americanas, El Renacimiento, Cultura, la Edad Negra … nos demuestran desde su remoto pasado, esa insistencia del hombre por dejar al futuro esas constancias de su sensibilidad creadora, que transformados en grandiosas obras de arte, son hoy orgullo legítimo de la humanidad.

NATURALEZA DEL ARTE
     El Arte tiene su asiento en la zona de nuestra psique denominada como IRACCIONAL, la comparación inmediata corresponde a la (ciencia), cuya ubicación se encuentra en la zona llamada RACIONAL.
     La emoción, la imaginación, la fantasía, la ensoñación la premonición y lo que generalmente se llama inspiración estética, son los elementos básicos que entran en juego en toga creación artística, siendo comprendidos todos ellos dentro de la zona de la IRACCIONALIDAD.
     Esto no quiere decir que el arte queda estrictamente circunscrito y limitado a una sola zona de nuestra psique, ya que la creación artística, intervienen no solo las fuerzas de la irracionalidad en que sustenta el arte sino además, todas las posibilidades mentales del ser humano.
     Quizás a esta circunstancia se deba que el arte tenga ciertas peculiaridades ilimitadas e inagotables, así como también ese sentimiento de plenitud que se desprende de las grandes creaciones artísticas.
     En otros hechos de la vida psíquica, algunas funciones pueden sustraerse a las demás; pero en la actividad artística, quedan comprometidas todas las facultades mentales del ser.
Ante la obra de Arte no se actúa, solamente se SIENTE.
     El Arte saca al espectador de su vida diaria, de su actividad exterior y cotidiana, y lo hace pasar por una nueva experiencia cuya única actividad exigida, queda circunscrita  a la exaltación de la íntima zona de la emoción.
     Como el vocablo emoción lo hemos mencionado frecuentemente dándole una jerarquía capital en el fenómeno artístico, creemos que sería conveniente hacer un paréntesis para tratar de hacer más explícito este término.
     Se reconoce en Psicología varios tipos de EMOCIONES, pero las que nos interesaran en este caso son solamente aquellas cuyas características son estéticas y dinámicas.
     Ahora bien ¿Cuál es el medio para determinar la calidad de una emoción? ¿Que distingue una emoción estética de cualquier otra clase de emoción?
     Algunos autores afirman que la emoción estética es provocada únicamente por la obra de arte y que la diferencia reside en el hecho de que la emoción despertada por una obra de arte, no es un incentivo para la acción ni nos remite a nuestra vida personal o a nuestra vida diaria.
     La emoción estética es de tipo estético, es una emoción completa y está contenida en la percepción de la obra de arte.
     Pero ya que hablamos de actuaciones estáticas dinámicas, es oportuno hacer notar que la única actividad originada por el Arte, es un movimiento interior, subjetivo. Actividad circunscrita  a conmover, a despertar nuestra emoción así como a otras zonas de la psique.

Mtro. Raúl Gamboa Cantón